jueves, 29 de abril de 2021

El luchador Alberto del Río aún carga la pesada loza que significó ser denunciado en 2020

 El luchador Alberto del Río aún carga la pesada loza que significó ser denunciado en 2020 por su expareja, Paige, en los Estados Unidos, por supuesto secuestro y abuso sexual, situación que finalmente se aclaró, aunque dejó grandes estragos en luchador.

José Alberto Rodríguez Chucuan, que es su verdadero nombre, explicó que fue duro ver cómo sus logros deportivos se desplomaron por las acusaciones, aunque acepta que todo se originó por un error que cometió con su expareja, ya que fue infiel y ello desató todo un infierno.

“Pasé de ser un ícono de la lucha libre, el orgullo de México, a ser considerado un criminal. Yo soy completamente inocente de esos cargos horribles que se me están imputando”, dijo el potosino, en entrevista con Hugo Saninovich, durante una transmisión en Facebook en la cuenta Lucha Libre Online.

El gladiador explicó que la situación se resolvió en cuestión de semanas ya que su ex retiró los cargos ante la justicia estadounidense, aunque él guardó silencio para entorpecer las investigaciones judiciales.

“Después de que pasó todo este escándalo y de que se me acusó de lo que se me acusó, ella a las semanas después retiró los cargos. Yo, aunque me moría por decirle al mundo que mi expareja había retirado los cargos, no tenía permitido hacerlo para no entorpecer, el caso que estamos llevando aquí en San Antonio, Texas.

“Retiró los cargos, no nada más los retiró, tuvo el valor de hablar con las autoridades y les dijo que ella fue por violencia doméstica, pero que en ningún momento existió un secuestro porque vivíamos juntos desde hace muchísimo tiempo y que nunca existió un asalto sexual, que ese rumor que está allá fuera es ridículo, sobre yo tratando de afectar a su hijo, al pequeño Matías, el niño ni siquiera estaba en la casa”, agregó.

Agradecido con su su padre, Dos Caras

El ‘Patrón‘ no dudó en mostrar su agradecimiento con su padre, el legendario luchador Dos Caras, pues refirió que éste siempre fue un gran soporte para solventar el mal momento que estaba atravesando.

“Gracias por tantos años de cariño y de amor, a mi jefecito chulo, Dos Caras, a mi papacito, mi viejo que está viendo esta entrevista y que siempre me dijo cuando estaba con doscientas setenta y tantas libras en depresión: ‘levántese cabrón porque usted es mi hijo y yo lo crie para ser el más grande, levántese porque no está acabado y lo están esperando allá fuera’. Mi viejo chulo, te amo con todo mi corazón”, remató.